Paso 1: parte de tu nivel, no de la unidad 1
El error más común es empezar de cero cada vez. Vuelves al verbo to be y a los colores porque es cómodo, te aburres en dos semanas y abandonas. El error contrario es igual de frecuente: abrir una serie sin subtítulos a nivel A2 y concluir que no sirves para esto.
La idea central es esta: tu material debe resultarte comprensible en su mayoría, con un poco de esfuerzo. Si entiendes cerca del 80 o 90 por ciento, puedes deducir lo demás por contexto y aprendes. Si entiendes el 40 por ciento, solo te frustras. Conocer tu nivel por habilidad te dice qué material elegir, y también qué habilidad necesita más tiempo.
Paso 2: una rutina de 30 minutos al día
Treinta minutos diarios rinden más que tres horas el sábado, porque la memoria necesita repetición espaciada. Esta distribución funciona para casi todos los niveles:
| Tiempo | Actividad | Para qué |
|---|---|---|
| 10 minutos | Escuchar con atención algo a tu nivel | Acostumbrar el oído |
| 10 minutos | Leer un texto corto y anotar 3 o 4 expresiones útiles | Vocabulario en contexto |
| 5 minutos | Repasar lo anotado los días anteriores | Fijar lo aprendido |
| 5 minutos | Decir en voz alta o escribir qué hiciste hoy | Producir, no solo recibir |
Engancha la rutina a algo que ya haces: el transporte, el café de la mañana, el rato antes de dormir. Y lleva un registro simple de los días cumplidos. Si un día solo puedes dedicar cinco minutos, hazlos: lo importante es no romper la cadena.
Paso 3: recursos gratis por tipo
No necesitas una suscripción. Estos tipos de recursos existen en casi cualquier parte:
- Radio pública en inglés: las emisoras públicas de países de habla inglesa tienen noticias y programas gratuitos, y varias ofrecen secciones para estudiantes con voz clara y transcripción. Sirven de B1 en adelante, o antes si escuchas boletines cortos varias veces.
- Bibliotecas públicas: muchas tienen secciones de lengua extranjera y libros en inglés, y algunas prestan libros electrónicos con tu carné. Pregunta también por clubes de conversación.
- Lecturas graduadas: son novelas adaptadas por nivel, con vocabulario controlado. Son probablemente el recurso más subestimado para pasar de A2 a B1.
- Series y películas con subtítulos en inglés: sirven más que los subtítulos en español, siempre que puedas seguir la historia. Elige contenidos que ya viste en tu idioma para empezar.
- Podcasts para estudiantes: buscan justo la velocidad que necesitas y muchos publican el texto de cada episodio.
- Cursos abiertos de universidades: si tienes nivel B1 o más, aprender un tema que te interesa en inglés motiva más que un libro de texto.
Paso 4: qué hacer según tu nivel
- A1 y A2: céntrate en las 1.000 palabras más comunes y en frases completas, no en palabras sueltas. Usa materiales con audio y texto a la vez.
- B1: lee mucho con lecturas graduadas, pasa a subtítulos en inglés y empieza a hablar, aunque sea solo. Es el nivel donde mucha gente se estanca, porque ya se entiende y deja de empujar.
- B2: consume lo que te guste en inglés. Practica la escritura y pide correcciones a alguien.
- C1 y más: trabaja la precisión, el registro y el tema que uses en tu profesión.
Hablar es la parte más difícil de hacer gratis, pero tiene solución: intercambios de idiomas con personas que estudian español, clubes de conversación en bibliotecas y centros culturales, y hablar contigo mismo en voz alta. Grabarte y escucharte resulta incómodo y es muy útil.
Mide si avanzas
Sin medición es fácil creer que no pasa nada, o lo contrario. Vuelve a hacer el test cada dos o tres meses y mira si tus subniveles cambian. Recuerda que es una estimación con un rango, no un certificado oficial, así que fíjate en la tendencia y no en una sola medición.
Si quieres saber exactamente qué errores cometes, existe un informe PDF opcional de 4.99 USD, pago único, con tus errores explicados en español y un plan de 30 días para tu nivel. Todo lo anterior funciona sin él: este método no requiere gastar nada.